La bolsa periodontal. Diagnóstico y prevención

bolsa periodontal

La aparición de la bolsa periodontal es una patología a la que muchas personas no le dan demasiada importancia. Sin embargo, esta puede derivar en enfermedades de la boca más graves, incluso en la pérdida de piezas dentales. En las siguientes líneas profundizaremos en el conocimiento de la bolsa periodontal, cómo diagnosticarla, cómo prevenirla y conoceremos algunos factores que influyen en su desarrollo.

Qué es la bolsa periodontal

Entendemos por bolsa periodontal el espacio que se abre entre la pieza dental y la encía como consecuencia de una enfermedad bacteriana. Los diferentes tipos de bolsas periodontales se pueden clasificar según el número de caras del diente que se vean afectadas (simple, compuesta o compleja) o según la posición del fondo de la bolsa y la cresta ósea (supraósea o intraósea).

La bolsa periodontal está constituida por dos partes, una blanda consistente en el agrandamiento del surco gingival, que es el pequeño hueco que hay entre el diente y la encía, y una parte dura formada por la superficie ósea del diente.

Cómo diagnosticar la bolsa periodontal

Pese a que la formación de la bolsa periodontal suele pasar desapercibida por parte del paciente, hay algunos síntomas que pueden ayudar a detectarla. Algunos de estos síntomas son la inflamación, sangrado o retracción de encías, el mal aliento, la movilidad de piezas dentales o el dolor.

Hay situaciones en las que es necesario prestar especial atención, ya que suelen favorecer la formación de las enfermedades periodontales. Unos malos hábitos de higiene, el consumo de tabaco, enfermedades como la osteoporosis o la diabetes, así como algunos factores genéticos u hormonales pueden ser cruciales a la hora de la aparición de la bolsa periodontal. Los describimos más en detalle a continuación.

Factores que favorecen la aparición de la bolsa periodontal

Malos hábitos de higiene bucal

Muchas de estas poco recomendables costumbres están relacionadas con el cepillado de nuestros dientes. Éste no debe hacerse con excesiva fuerza, ni tampoco justo después de haber tomado alimentos de carácter ácido, ya que se puede dañar el esmalte.

Pero un incorrecto o infrecuente cepillado dental no es el único mal hábito que podemos adquirir para nuestra boca. Por ejemplo, mordisquear objetos o apretar o rechinar con frecuencia los dientes.

Consumo de tabaco

Fumar es un acto extremadamente perjudicial para la salud en general, incluida la salud bucodental. Las consecuencias más graves del tabaquismo para nuestra boca son el cáncer oral y la enfermedad periodontal.

Se ha demostrado mediante estudios que el tabaco aumenta las probabilidades del desarrollo de bacterias debido al humo, que hace disminuir la cantidad de oxígeno, favoreciendo así el crecimiento de las bacterias anaerobias (que no necesitan oxígeno para vivir).

Además, fumar debilita el sistema inmune, por lo que nos hace más propensos a sufrir infecciones.

Algunas enfermedades

Ciertas patologías también pueden derivar en la aparición de una bolsa periodontal. Las más frecuentes suelen ser la osteoporosis y la diabetes.

La osteoporosis supone una pérdida de masa ósea en las personas que la sufren, siendo su principal grupo de riesgo las mujeres que han pasado por la menopausia. La osteoporosis va sujeta a una pérdida de sujeción alveolar y una mayor posibilidad de la consecuente pérdida del diente. Sin embargo, no se ha conseguido demostrar una relación directa entre osteoporosis y la aparición de la bolsa periodontal.

En cuanto a la diabetes, está claramente establecida una relación en ambos sentidos entre diabetes y enfermedad periodontal. Es decir, que la periodontitis puede agravar la diabetes y, a su vez, esta puede complicar más la formación de la bolsa periodontal.

Factores hormonales

Los cambios en los niveles de hormonas sexuales, especialmente el estrógeno en las mujeres, derivan en alteraciones del metabolismo de los tejidos que forman la encía. Como resultado de esto se reduce la respuesta del organismo a los ataques bacterianos, haciéndose más propenso a la aparición de la enfermedad periodontal.

Factores genéticos

Desde hace muchos años se ha establecido una relación clara entre la herencia genética y la aparición de enfermedades periodontales. Algunos estudios observaron como entre un grupo de diferentes personas, todas ellas sin apenas higiene dental y que convivían en casi idénticas condiciones ambientales, algunas desarrollaban dichas enfermedades y otras no. Por lo que quedaba clara la contribución del componente genético en la aparición de esta dolencia.

Cómo prevenir la formación de la bolsa periodontal

Las enfermedades asociadas a la formación de la formación de la bolsa periodontal son la gingivitis y la periodontitis. Siendo la segunda de ellas una consecuencia del agravamiento de la primera. Estas patologías surgen por la acumulación de sarro, que no es otra cosa que una acumulación en estado sólido de la placa bacteriana.

Por tanto, todos los esfuerzos que debemos realizar para evitar la formación de la bolsa periodontal se enfocan en establecer unos hábitos saludables que den lugar a unas condiciones muy poco favorables para la formación de sarro.

Es recomendable cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día con una pasta que contenga flúor. Posteriormente hay que enjuagar a conciencia el cepillo y colocarlo en vertical para su secado.

También se aconseja usar hilo dental, un limpiador de puente o cualquier otro dispositivo de limpieza oral.

Por supuesto, es necesario visitar al dentista con frecuencia para la revisión y cuidado de la boca. La frecuencia de la misma dependerá del estado de salud bucodental del paciente.

Hay pacientes que necesitan un cuidado especial, como es el caso de aquellos que padecen diabetes. Estos deben avisar al dentista de su enfermedad y se recomienda que acudan al dentista por las mañanas con el fin de no interferir en su tratamiento para la glucemia.

visita dentista

Las enfermedades asociadas a la formación de la bolsa periodontal son a día de hoy un problema más frecuente de lo que se piensa. Según la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), el 80% de los españoles mayores de 35 años padecen alguna dolencia de esta índole. Esta situación se agrava cuando estudiamos la franja de edad que va desde los 65 a los 74 años, donde el 30% ha perdido todas sus piezas dentales como consecuencia de una enfermedad periodontal.

Por todo esto, para muchos investigadores es prioritario enfocar su trabajo en el tratamiento de la enfermedad periodontal. Cabe destacar que los grupos de investigación españoles se encuentran a la cabeza de esta línea de trabajo. Sus investigaciones se han centrado principalmente en el estudio de las diferentes bacterias que la provocan y también en terapias basadas en la utilización de implantes.

Con todo esto se nos avecina un futuro esperanzador que permita reducir los altos índices de incidencia de estas afecciones bucales. Además, para ello también es esencial educar adecuadamente a la población. De forma que adquieran hábitos de vida saludables, evitando todo aquello que suponga fomentar el surgimiento de la bolsa periodontal, así como cuidando su higiene dental mediante un correcto mantenimiento de sus piezas dentales.

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